Pizza Argentina, masa casera, crocante y gruesa. Sólo delivery.
Pau do Ferro queda a un costado del centro de Pipa, lejos del tramo donde se amontonan los carteles, y ahí se enciende cada noche A lo Morón. Es pizza argentina hecha en Pipa: masa de molde, salsa de tomate con orégano, muzzarela hasta el borde y aceitunas verdes enteras. La casa abre las siete noches de la semana a las 18:00 y cierra a las 23:00, y lleva la pizza a domicilio sin cobrar el envío.
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| Zona | Pau do Ferro, Tibau do Sul |
|---|---|
| Dirección | Pau do Ferro, Tibau do Sul (RN) |
| Horario | Todos los días de 18:00 a 23:00 |
| Cocina | Pizzería argentina |
| Comidas | Cena y postre |
| Servicio | Salón con mesas atendidas, para llevar y entrega |
| Entrega | Sin costo, según su propia carta |
| Ambiente | Casual, animado y tranquilo |
| Reservas | Acepta |
| Con chicos | Apto |
| Accesibilidad | Entrada y estacionamiento accesibles en silla de ruedas |
| Pagos | Tarjeta de crédito, de débito y celular con NFC |
| Contacto | +55 84 99479-6382 · @alomoron |
Son dieciséis y todas arrancan del mismo lugar: salsa de tomate, muzzarela y orégano. La mussarela de la casa va con aceitunas verdes enteras, que es la marca de la pizza de Buenos Aires. La fugazza cambia la salsa por cebolla y queso, y es la que define el estilo: masa alta, cebolla cocida encima, nada de tomate.
De ahí se abren los clásicos: marguerita con tomate y albahaca, napolitana con tomate y ajo, portuguesa con jamón, tomate, huevo y cebolla, y la mussarela con huevo rallado por encima. La cebolla agridulce arma la versión dulce de la fugazza, y la hawaianna suma jamón y ananá.
Para el que va a buscar queso, están la de cuatro quesos —parmesano, gorgonzola, catupiry y muzzarela— y la de bacon con cheddar. La alemana lleva salchicha y parmesano; la especial, jamón y morrón. La de rúcula se arma con tomate seco y hojas frescas tiradas al final, y la vegetariana combina arvejas, choclo, huevo y zanahoria. La de pollo con catupiry cierra la lista junto a la de calabresa con cebolla.
El formato es rectangular y se corta en porciones largas, así que la mesa de dos pide una y la de cuatro, dos. También se arma mitad y mitad: en las fotos de la casa se ve una pizza con media muzzarela y media calabresa en la misma bandeja.
Las empanadas son cinco y se piden por unidad: queso y cebolla, jamón y queso, pollo, carne, y marguerita. Son la entrada natural antes de la pizza y también lo que se agrega al pedido cuando llega a casa.
La tabla de fiambres junta jamón, queso, calabresa, aceitunas, pollo, salchicha y pan. Es para compartir entre varios y funciona bien mientras se espera la pizza en el salón.
La casa tiene bebidas alcohólicas, cerveza y vino, y los sirve en el salón con mozos. La cerveza es el acompañamiento habitual de la pizza de molde, y la copa de vino aparece en las mesas largas.
También hay bebidas sin alcohol y postre para cerrar, que Maps declara entre las comidas que se sirven. Como la cocina trabaja de corrido de 18:00 a 23:00, se puede empezar con una empanada y una cerveza y estirar la mesa hasta el final del servicio.
La casa se declara casual, animada y tranquila, y eso es exactamente lo que se ve: el salón tiene techo de tejas, una barra con botellas al fondo y una tira de luz azul que recorre el borde del techo. En las vigas cuelgan camisetas de fútbol, y sobre el tabique de madera que separa las mesas está pintado el nombre del local.
La pared del mostrador lleva el cartel tallado en madera que dice «Pizza Argentina · A lo Morón · Hecha en Pipa», con un par de botellas y unos ananás al lado. Es la referencia para reconocer el lugar cuando llegás: no hay ninguna otra pizzería en Pipa que anuncie esas tres palabras juntas.
Hay baño en el local, mesas atendidas por mozos y lugar para sentarse. La entrada y el estacionamiento están declarados accesibles en silla de ruedas, así que entrar no obliga a sortear escalones.
A lo Morón abre los siete días de la semana, siempre con el mismo reloj: de 18:00 a 23:00. No cierra ningún día, lo cual en Pipa es una ventaja concreta: cuando el lunes o el martes media villa baja la persiana, acá se come igual.
La contracara del mismo dato es que acá no se almuerza. La cocina arranca a las seis de la tarde, así que la casa entra en el plan de la noche y no en el del mediodía. Si volvés de la playa con hambre a las tres, este no es el lugar; si a las nueve nadie quiere salir del departamento, sí.
La ventana más cómoda para sentarse en el salón va de 19:00 a 20:30, antes de que el servicio tome ritmo. Más tarde conviene avisar por WhatsApp si son muchos, porque el salón es de mesas grandes y se arma rápido. Para el pedido a domicilio, el pico está entre 20:00 y 21:30: media hora antes o después, la cocina sale más suelta.
Y hay un detalle que ordena el plan de la última noche: a las 23:00 cierra. Si el plan es cenar tarde después de un paseo largo, conviene pedir antes de las 22:30 para que la cocina llegue.
La casa está en Pau do Ferro, en Tibau do Sul, a un costado del centro de Pipa. Desde la bajada a la Praia da Pipa se llega caminando en pocos minutos por la calle principal, y desde los hospedajes del centro no hace falta transporte.
Hay estacionamiento accesible declarado, así que si venís en auto podés dejarlo cerca de la entrada. Y como la entrega es sin costo, la otra manera de comerla es no moverse: se pide por WhatsApp y llega al departamento. Si estás llegando desde Natal y querés resolver el traslado antes, mirá las opciones de traslados.
La casa está declarada apta para chicos. La carta ayuda: la mussarela simple, la marguerita y las empanadas de jamón y queso funcionan solas para una mesa con nenes, y la pizza rectangular se reparte sin pelear por el triángulo más grande. Hay baño en el local y mesas atendidas.
En accesibilidad, Maps declara entrada accesible en silla de ruedas y estacionamiento accesible. El salón es de piso parejo y mesas sueltas, de modo que se puede acomodar una silla sin mover media casa.
Para el que extraña la pizza de molde con aceitunas y quiere comerla frente al mar: fugazza, napolitana, media y media, igual que en Buenos Aires pero a diez cuadras de la playa.
Para la mesa que no quiere salir. La entrega es sin costo y la cocina trabaja hasta las 23:00: se pide, llega al departamento y la noche sigue en la terraza de casa.
Para la familia con chicos que busca una cena simple, con platos que todos reconocen y una casa que abre los siete días.
Y para el que viaja solo: la casa se declara buena para comer solo, con mesas atendidas, barra de bebidas y porciones que se piden por unidad.
Sí. Abre los siete días de la semana, de 18:00 a 23:00, lunes incluido. No tiene día de cierre.
De 18:00 a 23:00, todos los días. La cocina no sirve al mediodía.
Sí, y su propia carta lo dice con todas las letras: la entrega es sin costo. El pedido se arma por WhatsApp al +55 84 99479-6382, y también tiene página propia en iFood.
Masa de molde más alta que la napolitana italiana, mucha muzzarela y aceitunas verdes enteras encima. La fugazza —cebolla y queso, sin salsa de tomate— es la versión que mejor la define, y está en la carta.
Sí. En las fotos de la casa se ve una bandeja con media muzzarela y media calabresa, que es la forma habitual de resolver una mesa de dos con gustos distintos.
Sí: la vegetariana lleva arvejas, choclo, huevo y zanahoria, y están además la fugazza, la marguerita, la de cuatro quesos, la de rúcula con tomate seco y la de cebolla agridulce.
Sí, la casa está declarada apta para chicos, con baño en el local y mesas atendidas por mozos.
La entrada y el estacionamiento están declarados accesibles en silla de ruedas.