Terraza con techo de paja sobre la barranca de la Baía dos Golfinhos. Tablas de mar y de carne para dos o cuatro. Sábados y domingos desde las 11:30.
Shikoba está en el borde de la barranca de la Avenida Baía dos Golfinhos, en una terraza con techo de paja y baranda de madera que da directo sobre el agua. Desde la mesa se ven las lanchas fondeadas abajo y, si tenés suerte, los saguis que cruzan por el pasamanos buscando sombra. La cocina es de frutos de mar y carnes a la chapa, y la casa está armada para compartir: las tablas vienen para dos o para cuatro personas.
Pediles por WhatsApp una mesa en la terraza
| Tipo | Restaurante · frutos de mar y carnes |
|---|---|
| Zona | Avenida Baía dos Golfinhos, Praia da Pipa |
| Dirección | Av. Baía dos Golfinhos 585, Loja 2 — Praia da Pipa, Tibau do Sul (RN) |
| Horario | Lunes a viernes 17:00–00:00 · sábados y domingos 11:30–00:00 |
| Mesas | Terraza techada en alto, sobre el mar |
| Servicio | En el local · para llevar · retiro en la puerta |
| En la carta | Tablas para compartir · pescados · camarones · carnes a la chapa · pastas · opciones vegetarianas |
| Para tomar | Bar en el local · cerveza · coctelería · destilados · café |
| Público | Mesas de grupo · espacio declarado seguro para personas trans · casa que recibe a la comunidad LGBTQ+ |
| Pagos | Tarjeta de débito · pago sin contacto desde el celular |
| Contacto | +55 84 99192-5167 |
Es una mesa de restaurante con servicio de mozos: se entra, te sientan y se pide a la carta. La casa declara lugar para sentarse y atención de mozos, y tiene bar en el local, así que la espera se hace en la barra si la terraza está completa.
La forma de pedir que define la casa es la tabla. Hay tablas para dos y tablas para cuatro, y todas llegan con la misma guarnición completa: farofa, papas fritas, salsa alioli, vinagreta y arroz. La del mar lleva mejillones, camarón con cáscara, aros de calamar y atún; la de carnes, bife de chorizo, chorizo toscano, pechuga de pollo y picaña de cerdo; la mixta cruza las dos. Para cuatro hay una tabla de mar con pulpo, calamar, mejillones, camarón salteado y atún, y una de tierra con picaña argentina y picaña de cerdo.
Eso explica cómo conviene llegar: la carta premia la mesa de varios. Dos personas piden una tabla y la reparten; cuatro piden la grande y no hace falta nada más. Si vas solo o de a dos y no querés tanto, la casa declara porciones chicas, y los petiscos resuelven: camarón al ajillo, camarón empanado al panko, aros de calamar, pulpo a la gallega con papas sauté, tiras de atún con salsa de gorgonzola, papas con cheddar y panceta.
El bloque de pescado se arma alrededor del pescado del día, que se sirve entero, frito o a la parrilla, con arroz, farofa, vinagreta y papas. Al lado hay salmón con salsa de maracuyá, ceviche de salmón con chips de batata dulce, y un camarón servido dentro de un ananá, gratinado con queso y acompañado de puré de calabaza y arroz con castañas de cajú.
Y está la moqueca, que acá se cocina en olla de barro con aceite de dendê y leche de coco, y llega con arroz y pirão. Hay de pescado, de camarón y mixta. Es el plato que más se repite entre las fotos de la casa y el que mejor explica de qué va la cocina: nordestina, de olla, pensada para repartir al centro.
Las carnes salen a la chapa: picaña argentina, bife de chorizo, bife ancho, bife a la parrilla con salsa de cuatro quesos. Hay milanesa a la napolitana de lomo y de pollo, pollo a la plancha y pollo a la milanesa. Las pastas son penne, fettuccine y espagueti, con salsa de camarón, de gorgonzola, blanca, roja o mixta, más carbonara, boloñesa y lasaña.
La casa declara opciones vegetarianas y las tiene escritas como bloque propio: una moqueca vegetariana de banana de la tierra y palmitos cocida en olla de barro, una lasaña de berenjena y zucchini con hongos shiitake, una berenjena rellena gratinada, una ensalada de rúcula, menta, palmito, sandía y castañas de cajú, y una mediterránea con aceitunas negras, muzzarella y tomate confitado. Una mesa mixta no tiene que negociar nada.
Hay bar en el local y la carta de tragos está declarada entera: coctelería, cerveza, destilados y café. En una terraza que mira al mar, el trago de la tarde es media razón para venir: se pide algo, se espera que baje el sol sobre el agua y recién después se pide de comer.
La terraza es de madera, con techo de paja sostenido por troncos y lámparas de fibra tejida colgadas del alero. La baranda da sobre la barranca y abajo está la playa con las lanchas de pesca fondeadas. Las mesas están puestas con aceitera y palillero, y la vegetación entra por los costados: es una sala abierta, no un salón cerrado con ventanas.
La casa se describe como tranquila, y los atributos que declara dicen algo poco frecuente y que conviene saber de antemano: se presenta como empresa que recibe a la comunidad LGBTQ+ y como espacio seguro para personas transgénero. También declara que es buena para ir en grupo, que es coherente con la carta de tablas.
De lunes a viernes abre a las 17:00; sábados y domingos, a las 11:30. Cierra a medianoche todos los días. Esa diferencia manda: entre semana es una casa de tarde y noche, y el fin de semana es la única ventana para almorzar ahí con el mar a la vista y la luz alta sobre el agua.
Si querés ver el mar y las lanchas, hay que llegar con luz. Si lo que buscás es la cena, la cocina sigue hasta las doce y la terraza pasa a ser de noche abierta, con el sonido del agua abajo y las lámparas encendidas sobre la mesa. Entre una cosa y la otra queda la última hora de sol, que es cuando esta baranda se llena primero.
Está sobre la Avenida Baía dos Golfinhos al 585, en la Loja 2, sobre la calle principal de la Praia da Pipa. Se llega a pie desde el centro por la propia avenida, sin desviarse, y el local queda por encima del nivel de la playa, que es lo que le da la vista.
Desde la Praia da Pipa se sube por la misma avenida, así que entra bien en el camino de vuelta del agua. Si llegás desde Natal, desde el aeropuerto o desde otra playa del litoral, mirá las opciones de traslados para resolver el tramo hasta la villa y después moverte caminando.
Además de la terraza, la casa trabaja para llevar y retiro en la puerta: se pide, se pasa y se come en el apartamento. No hace envíos a domicilio, así que si no querés salir, hay que mandar a alguien a buscarlo.
Para la mesa de cuatro o seis que quiere comer frutos de mar sin discutir qué pide cada uno: se pide una tabla al centro y listo.
Para la pareja que quiere cenar con el mar abajo y la terraza abierta, con coctelería y una cocina que no se cierra hasta medianoche.
Y para el fin de semana en el que querés almorzar frente al agua: sábado y domingo abre a las 11:30, y es el único momento de la semana en que esta terraza se usa con sol alto.
Sábados y domingos, sí: desde las 11:30. De lunes a viernes abre a las 17:00.
Hasta medianoche, los siete días.
Sí. La terraza está en alto, sobre la barranca, y la baranda da a la playa y a las lanchas fondeadas.
Sí, con un bloque propio en la carta: moqueca vegetariana, lasaña de verduras, berenjena gratinada y dos ensaladas.
No. Trabajan para llevar y con retiro en la puerta, además del servicio en la terraza.
Sí, con tarjeta de débito, y también con pago sin contacto desde el celular.
Sí, es lo que la casa declara, y la carta lo confirma: hay tablas armadas para dos y para cuatro personas.
Para la hora del atardecer y para las mesas de la baranda, conviene avisar antes por WhatsApp al +55 84 99192-5167.