¡Venga a tener una experiencia gastronómica de Nueva Zelanda! Cocina internacional con toques personales de la Chef Karla de Sá.
Sobre la Avenida Baía dos Golfinhos, al 844, hay un restaurante con techo de bambú, paredes de ladrillo a la vista y, al fondo del salón, una bodega propia: una pared escrita con nombres de cepas —tempranillo, malbec, tannat, pinot noir, sauvignon blanc, torrontés— y las botellas en estantes de madera debajo. Manaaki abre los siete días de 18:00 a 00:00, con cocina de parrilla, pastas, risottos, pescados y mariscos, y una carta de tragos propia.
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| Tipo | Restaurante · carnes, pastas y frutos de mar |
|---|---|
| Zona | Avenida Baía dos Golfinhos, Praia da Pipa |
| Dirección | Av. Baía dos Golfinhos, 844 — Tibau do Sul (RN), 59178-000 |
| Horario | Todos los días, 18:00–00:00 |
| Mesas | Salón cubierto con techo de bambú, bodega de vinos al fondo |
| Reservas | Sí, acepta |
| Servicio | En el salón · delivery |
| En la carta | Cena · postre · porciones para compartir · cocina hasta tarde |
| Bar | Barra propia · coctelería · happy hour · bodega de vinos |
| Accesibilidad | Baño adaptado para silla de ruedas |
| Pagos | Tarjeta de crédito y de débito |
| Contacto | +55 31 99878-4026 |
| @manaaki.restaurante |
Es un restaurante de mesa con mozos, de los que se piensan para quedarse. Se entra, te sientan, llega la carta —una carta larga, encuadernada, con secciones separadas— y se pide por tandas: algo para compartir mientras se decide, después el plato principal, después el postre.
La casa declara cena, postre, porciones chicas y cocina hasta tarde. Esto último es el dato que más conviene retener: con la cocina abierta hasta medianoche, es uno de los lugares del centro donde todavía se come un plato de verdad después de las once.
La sección más extensa de la carta es la de carnes. Hay tablas con una selección de cortes —picanha, carne de sol, filé mignon, maminha, contrafilé— servidas con macaxeira o papas fritas, y versiones de dos o de tres carnes con farofa, vinagreta y pan de ajo para la mesa. Es el formato pensado para compartir.
Entre los platos principales están las parmegianas de filé mignon y de pollo, con arroz y puré o con pasta al tomate; la picanha argentina con arroz, fritas, farofa y vinagreta; el bife de ancho con puré y verduras gratinadas; la carne de sol con macaxeira; la picanha suína en salsa de maní y coco; y la maminha con chimichurri.
La línea de mar es igual de larga: camarón en salsa de cuatro quesos, camarón con costra de castaña, salmón en salsa de maracuyá o de alcaparras y limón, y filete de pescado blanco con costra de castaña, con pesto y camarones, o simplemente grillado con ensalada y verduras.
Aparte de la carta impresa, la casa hace pizza: la de camarones llega en molde rectangular, cortada en cuadrados, con los camarones enteros repartidos entre la muzzarella y hojas de albahaca. Es la que mejor resume el cruce de esta cocina: producto del mar tratado sin solemnidad.
Hay una página entera de fettuccine: nordestino con carne de sol desmenuzada, al tomate con steak de filé mignon, al ajo y aceite con steak de ancho, cuatro quesos con camarones, boloñesa, al limone con salmón o con camarones, al pesto. Y otra de risottos: de camarón, de zucchini con castaña, de gorgonzola con filé mignon, de limón con pescado blanco, de puerro con salmón, de tomate seco con albahaca y camarones, de hongos con costilla desmenuzada, y uno nordestino con carne de sol y queso coalho.
Para empezar, los petiscos: pochoclo de queso coalho con mermelada de ají, iscas de pescado o de pollo con papas, filé mignon en salsa de gorgonzola o de mostaza con tostadas, panceta con mermelada de ají, pastéis de carne desmenuzada, de camarón con catupiry o de queso, macaxeira cocida con ajo y manteca de la tierra, camarón pelado al ajo, alitas de pollo y bolinhos de pescado. También hay hamburguesas artesanales de 150 gramos, de carne vacuna, y la ensalada Manaaki, con lechuga, tomate, zanahoria, castaña, parmesano y albahaca, que se pide sola o con pollo desmenuzado o filé mignon encima.
La bodega es el rasgo distintivo de la casa: un sector propio, con las botellas a la vista y una mesa de madera al lado, bajo el cartel de madera que dice Adega. Hay vinos tintos y blancos por botella.
La carta de tragos tiene nombres de la casa: el Manaaki Drink de vodka, maracuyá y frutilla; el Chapadão, con vodka, maracuyá, jengibre, albahaca y limón; el Tibau, de vodka, maracuyá y coco con leche condensada; y la Pinacola, de ron, leche de coco, ananá y leche condensada. A eso se suman caipirinhas y caipiroskas de frutilla, limón, maracuyá, ananá o cajá, Moscow Mule en tres versiones, Aperol Spritz, Campari con naranja y batidas de frutas. Hay además cerveza, destilados, café y happy hour, con barra propia en el salón.
El salón está cubierto por un techo de bambú sostenido por vigas de madera, con lámparas colgando bajas y plantas entre las mesas. Las paredes son de ladrillo a la vista y hay un mural pintado con la frase «A vida é melhor de chinelos», que define bastante bien el tono: se cena de sandalias y sin protocolo.
La casa se describe como informal, romántica y tranquila, y recibe tanto grupos como visitantes de paso. Con las luces bajas y la bodega iluminada al fondo, funciona para una cena de dos y para una mesa larga por igual.
Abre todos los días del año a las 18:00 y cierra a medianoche. No tiene día de descanso, que en Pipa no es poca cosa: en temporada baja, cuando varias casas del centro cierran dos días por semana, acá siempre hay cocina.
Para una mesa tranquila, entre las 18:00 y las 19:30. Para el movimiento del salón lleno, después de las 21:00. Y si venís de una tarde larga de playa y se hizo tarde, la cocina hasta medianoche resuelve.
Acepta reservas, y conviene usarlas en temporada alta o si van más de cuatro.
Está sobre la Avenida Baía dos Golfinhos al 844, la calle principal de Praia da Pipa, en el tramo de comercios. Se llega caminando desde casi cualquier posada del centro y desde la bajada a la playa: no hace falta auto ni taxi.
Como está sobre la avenida, es fácil de combinar: se cena acá y después se sigue a pie por la misma calle, que es lo que termina haciendo casi todo el mundo.
La casa declara baño adaptado para silla de ruedas, un dato que aparece en muy pocas fichas del centro de Pipa y que conviene tener a mano cuando se viaja con alguien que lo necesita.
Para la mesa que no se pone de acuerdo: con tablas de carne, pescados, camarones, pastas, risottos, pizza, hamburguesas y ensaladas en la misma carta, es difícil que alguien quede afuera.
Para el que cena tarde: cocina abierta hasta medianoche, los siete días.
Y para el que toma vino: la bodega con las botellas a la vista y la carta de tragos de la casa hacen que valga la pena quedarse después del plato.
Sí, los siete días de la semana, de 18:00 a 00:00. No tiene día de cierre.
La cocina trabaja hasta medianoche y la casa declara comida hasta tarde.
Acepta reservas. En temporada alta o para una mesa de más de cuatro, conviene avisar por WhatsApp al +55 31 99878-4026.
Tablas y cortes de carne, parmegianas, pescado y camarones, pastas, risottos, pizza, hamburguesas artesanales y ensaladas, además de porciones para compartir.
Sí. La casa tiene bodega propia en el salón, con tintos y blancos por botella, además de cerveza, destilados y coctelería.
Sí: las tablas de dos y de tres carnes y toda la sección de petiscos están pensadas para el centro de la mesa.
Sí, la casa declara baño con accesibilidad para silla de ruedas.
Sí, además del servicio de mesa en el salón.
Con tarjeta de crédito y con tarjeta de débito.