Música en vivo, buena comida y cerveza bien helada
En la arena de la Praia do Giz, al pie del Largo Barra de Tibau, hay una mesa larga de madera puesta con individuales tejidos y suculentas en macetas de barro, bajo un parasol de palha, con la rompiente a cinco metros. Eso es Pandoka: una casa de playa con cocina de autor, carta firmada por el chef Igor Freitas y una frase impresa en el menú que explica el resto —«a arte que chega à sua mesa»—. Se come con los pies en la arena y el mar adelante.
Preguntales por una mesa frente al mar
| Tipo | Casa de playa con cocina de autor y música en vivo |
|---|---|
| Zona | Praia do Giz, al pie del Largo Barra de Tibau |
| Dirección | Largo Barra de Tibau 01, centro, Tibau do Sul (RN) |
| Horario | Lunes a viernes y domingo 10:00–18:30 · sábado 09:30–18:30 |
| Días de cierre | Ninguno: abre los siete días |
| Mesas | Sobre la arena, bajo parasoles de palha, y salón techado |
| Cocina | Carta de autor del chef Igor Freitas |
| Servicio | Se come en el local · para llevar · entrega sin contacto |
| Contacto | +55 84 99140-8228 |
| @abarracapandoka |
La carta está dividida en cinco bloques y se lee como la de un restaurante, no como la de un puesto de playa. Arriba de todo, el encabezado: a arte que chega à sua mesa. Abajo, la firma del chef.
Es el bloque más largo y el que define el ritmo de la mesa. Hay caldinho de peixe y caldinho de camarão, los dos con farofa; macaxeira frita con aïoli y batata frita con aïoli, páprica ahumada y sal de romero; dadinho de tapioca con mermelada de pimienta; y una tanda de pastéis que vale leer entera: pastéis de queijos nordestinos, pastéis de bobó de camarão y pastéis de carne de sol con queijo de coalho na nata.
Del lado del mar están las iscas de peixe con macaxeira frita y aïoli, los camarões empanados con chutney de mango, los camarões à provençal y los camarões ao alho e óleo, los dos con pan, sal de romero y aceite de oliva. Y del lado de la tierra, la carne de sol acebolada con macaxeira frita.
Son cuatro y todas livianas. La Salada Pandoka lleva mix de hojas, queijo de coalho, mango, tomate, castaña de cajú y aderezo de mel de engenho. El ceviche es de pescado blanco con mango, leche de coco, jengibre y hilos de batata doce. El atum tataki va en costra de sésamo con couve crispy y salsa tarê. Y el polvo à vinagrete se sirve con tomate, cebolla morada, cilantro, limón, aïoli y pan.
Acá se ve la mano del chef. El peixe grelhado llega con ravioli de banana da terra, salsa de moqueca y castaña de cajú tostada. El atum em crosta de gergelim, con puré de batata doce, verduras salteadas, couve crispy y salsa tarê. El arroz de polvo suma tentáculos grillados, aïoli de cúrcuma y páprica ahumada, y el arroz caldoso de camarão se arma con caldo de camarón, limón siciliano y manteca de hierbas. Para carne hay costela prensada con chips y crema rústica de macaxeira, cebolla morada y el jugo de la cocción, y contra filé de sol con pasta, salsa de quesos trufados y salsa roti. La opción vegetariana es la massa ao molho de castanha de caju.
Hay un bloque entero para 2 personas, que es el que ordena una mesa larga: moqueca de peixe con arroz, pirão y farofa, moqueca mista de pescado y camarón, y bobó de camarão con arroz, hilos de batata doce y farofa. Y hay un bloque kids con strogonoff de sol, arroz y papas fritas, que es el dato que decide un almuerzo en familia.
De postre, cocada de forno con almíbar de coco y helado de tapioca, y mousse au chocolat de chocolate 70% con «tierra» de cacao.
La carta de bebidas se llama para hidratar e refrescar y empieza por lo simple: agua mineral con y sin gas, agua de coco, agua tónica, gaseosas y café expreso. Los jugos son de frutas de estación, por vaso o por jarra, y hay dos combinados fijos: el fortificante, de naranja, limón, jengibre y remolacha, y el detox, de limón, manzana, jengibre, menta y couve.
El bloque de caipis arranca con el trago de la casa, la Caipidoka: ypióca oro, maracuyá, limón, albahaca y espuma de jengibre. Después vienen la caipirinha, la caipiroska y la caipifruta. En coctelería hay Pandoka Refresh —vodka, batida de ananá, limón y menta—, mimosa, bellini, aperol spritz, moscow mule, fitzgerald, negroni, boulevardier, piña colada, mojito, sex on the beach y margarita.
En cerveza hay long neck y botella de 600, con dos opciones sin alcohol y dos Colorado, la Ribeirão lager y la Appia. También se sirve vino por copa.
La casa trabaja en dos planos. El de abajo es la arena: mesas largas de madera con bancos, parasoles de palha y sillas plegables directamente sobre el piso de la playa, orientadas hacia la rompiente. El de arriba es un salón techado con estructura de troncos y palha, con mesas vestidas de blanco, donde pega la sombra todo el día.
La puesta de mesa es la de un restaurante: individuales tejidos en fibra, camino de mesa, macetas de barro con suculentas, velas y platos de loza. Esa es la diferencia que se nota apenas uno se sienta.
La entrada es un arco escultórico de listones de madera dispuestos en abanico, con el nombre PANDOKA en letras amarillas recortadas sobre la curva. Es la referencia visual del lugar y se ve desde la calle antes de bajar a la arena.
Y hay música en vivo: la casa está catalogada como bar con música en vivo, así que el almuerzo largo puede terminar con banda. Delante, la Praia do Giz: arena clara, piedras a la vista cuando el agua baja y el barranco de Tibau do Sul cerrando el horizonte hacia el sur.
Abre los siete días de la semana. De lunes a viernes y el domingo, de 10:00 a 18:30; el sábado abre media hora antes, a las 09:30. No hay día de cierre ni servicio de noche.
Eso convierte a Pandoka en una casa de almuerzo largo. Se llega a media mañana, se desayuna tarde o se arranca con belisquetes, se pide un principal o una moqueca para dos al mediodía y se estira la sobremesa hasta que el sol afloja.
Antes de bajar conviene mirar la tabla de mareas: en la Praia do Giz las piedras quedan a la vista cuando el agua baja y la franja de arena entre las mesas y el agua cambia bastante según la hora. Con marea baja la playa se abre; con marea alta la rompiente llega mucho más cerca de las mesas.
Está en el Largo Barra de Tibau 01, en el centro de Tibau do Sul, sobre la Praia do Giz. El Largo es la explanada que mira a la Lagoa de Guaraíras desde arriba del barranco; Pandoka queda al pie, del lado del mar abierto. Se llega caminando desde el centro de Tibau do Sul y el arco de madera con el nombre marca la entrada.
Si venís desde la Praia da Pipa, desde Natal o desde el aeropuerto, mirá las opciones de traslados para resolver el tramo en auto. Las rutas completas hasta esta parte del litoral están en la página de cómo llegar.
La carta tiene un bloque kids propio, con strogonoff de sol, arroz y papas fritas. Es el dato que falta en casi todas las cartas de playa y acá está impreso. Sumado a la arena por delante y al horario corrido desde las diez de la mañana, una familia puede entrar temprano, comer a su hora y quedarse la tarde entera sin pelear con nadie por el horario.
Para la mesa que quiere comer bien sin salir de la playa: hay ceviche, atún tataki, arroz de polvo y moqueca para dos, con mantel puesto, sobre la arena.
Para la pareja que busca un almuerzo largo con mar adelante y después una copa: la casa tiene trago de autor propio, la Caipidoka, y una carta de coctelería completa.
Y para la familia que necesita que el chico tenga su plato: el bloque kids está en la carta y el horario arranca a las diez.
Sí, los siete días. De lunes a viernes y el domingo de 10:00 a 18:30, y el sábado desde las 09:30.
No. La casa cierra a las 18:30 y trabaja la mañana y la tarde.
Sí. La carta marca seis platos como vegetarianos, entre ellos la Salada Pandoka y la massa ao molho de castanha de caju.
Sí, un bloque kids con strogonoff de sol, arroz y papas fritas.
Sí: además del servicio en el local, trabajan para llevar y con entrega sin contacto.
Sí, la casa figura como bar con música en vivo.
Sí. Hay mesas directamente sobre la arena, bajo parasoles de palha, y también un salón techado para quien prefiere sombra fija.